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Ocho años debido a seis dólares

El caso de Omar Pilgrim
por Arthur Henson |
January 16, 2006
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El caso de Omar Pilgrim en el Condado Union en New Jersey es un ejemplo flagrante de los abusos racistas del sistema de “justicia” penal de los Estados Unidos. En marzo de este año, el juez John Triarsi condenó a Omar, un afroamericano, con una sentencia en el cárcel de ocho años por una primera ofensa en un asunto que tiene que ver con $6.75. Tiene que cumplir seis años antes de ser elegible por la libertad condicional (parole).

En el momento del incidente del caso, Pilgrim tenía 19 años. Trabajaba como guardia de seguridad por la Junta Directiva de Educación de Irvington, New Jersey. Fue matriculado en el programa de justicia penal en el instituto Essex County College. Nunca había tenido ningunos problemas con la ley.

Aproximadamente a las 7:00 por la mañana el 4 de enero de 2004, Pilgrim compró $10.00 de gasolina en el pueblo Union Township. Entonces encontró que solamente tenía $3.25. Ofreció dejar su licencia de conducir con el mozo de gasolinera. Hizo dos llamadas telefónicas documentadas de la gasolinera tratando de conseguir el dinero.

El mozo es un inmigrante que no habla el inglés. Se empezó una disputa en lo cual ningún podía entender el otro. Miembros de la familia dicen que el mozo llamó a Pilgrim “nigger” [grosería para “negro”]. Dicen también que Pilgrim había estado celebrando y que no quería enfrentar a la policía. Como no sabía qué hacer en tal situación, Pilgrim dejó la gasolinera en pánico sin pagar los $6.75 que faltaba.

El mozo llamó a la policía y declaró que Omar le amenazó con un arma. La policía paró a Pilgrim en el pueblo cercano East Orange a las 8:00 por la mañana. Se saqueó el carro de él, pero no se encontró un arma. Nunca se ha encontrado un arma en conexión con el incidente.

La policía retuvo y interrogó a Pilgrim solo. Tenía 19 años. En su niñez, se había estado diagnosticado con síndrome de hiperactividad. Había estado despierta por más que veinticuatro horas. No estaba presente ningún miembro de la familia ni abogado. El investigador de la policía le dijo que si firmara una declaración, le dejaría irse a casa.

Bajo esas circunstancias, Pilgrim fue inducido firmar una renuncia de sus derechos a tener un abogado. También firmó una declaración, la cual su familia dice que no había leído. La declaración dice que simuló tener un arma y que exigió al mozo darle dinero. En este base, Pilgrim fue acusado de agresión agravada, tener un arma, y robo. Sin embargo, hasta ahora, los miembros de la familia no han sido permitidos leer la declaración completa. Además, Pilgrim nunca admitió el robo.

El juicio fue un lío de contradicciones y problemas. Se alegó que Pilgrim usó una gorra suave como una casquete (“skully”) para asustar al mozo y hacerle pensar que tuviera un arma. El fiscal trajo un arma a la sala del tribunal y la mostró al demandante y al jurado diciendo que la supuesta gorra “parecía” a este arma. Cuando el abogado de defensa se opuso a esta violación grave del proceso, el Juez Triarsi botó la objeción.

Triarsi no permitía una acusación menor que robo contra Pilgrim. Muchas veces dijo al jurado que la acusación era robo. Cuando la defensa preguntó si una persona blanca habría sido sujeto a tales procesos, Triarsi dijo que la defensa “jugaba el naipe de raza.” Sin embargo, la familia y los amigos de Omar sentía que Triarsi era racista y que fue activamente hostil hacia el acusado. Se encontró a Omar culpable de robo, pero no de posesión de un arma ni de agresión agravada.
Basado en esta condenación manchada, Omar fue ofrecido una sentencia de cuatro años si se declararía culpable de robo. Se negó hacerlo. La familia dice que fue visible que Triarsi se enojó. Dio a Omar una sentencia de ocho años, de los cuales, tiene que cumplir seis antes de ser elegible para la libertad condicional.

Patrón de Injusticia

Este caso demuestra un patrón de mala conducto que siempre ha sido común en el sistema de “justicia penal” de los Estados Unidos, pero que se empeora. Primero, se interrogó a Omar en violación de sus derechos. Se admitió la declaración resultante como evidencia. Había por lo menos una violación grande del proceso, la introducción al juicio de un arma que no tenía nada que ver con los cargos. Siguió con una oferta para declararse en la cual la amenaza de una sentencia severa fue usada para esconder estos abusos con una declaración de culpable. Se falló el intento cuando Omar negó declararse culpable. Oficialmente fue condenado por robo, pero de veras fue por negar a aceptar la tapadera.

Si una persona blanca habría sido involucrado con el incidente original, es muy probable que habría sido poca disputa. Las probabilidades son mucho mejor que la policía habría seguido los procedimientos correctos. Es dudoso que el caso habría llegado al punto de un juicio. Si a pesar de todos esos pronósticos, el caso tuviera un juicio, es poco probable que tal resulta habría ocurrido. Si habría sido una persona blanca de ingresos medios o altos, se puede decir con certitud que nada de eso habría pasado. Lo que pasó a Omar fue racista desde el principio hasta el fin.

Los Estados Unidos tiene el nivel más alto de encarcelamiento de todo el mundo. Un cuarto de las personas encarceladas en el mundo están en los Estados Unidos. Los afroamericanos son un octavo de la población total, pero son la mitad de la población encarcelada. La “justicia” in los Estados Unidos sistemáticamente criminaliza al pueblo afroamericano. Un miembro de la familia, Grace Francis, dice, “El sistema blanca de justicia está tratando de esclavizar el pueblo afroamericano de nuevo.”

El capitalismo de monopoliza, un sistema que sirve los ricos y los poderosos pierde su habilidad de dominar el mundo en nombre de ganancias. La clase dominante tiene miedo ante los problemas que se aumentan. Sujeta al pueblo trabajador y a las nacionalidades oprimidas a todo tipo de condiciones más y más malas. Se caen los sueldos y los estándares de vivir. Se cortan los servicios de la educación y salud. El sistema sigue aún más racista y represivo. El caso de Omar Pilgrim es una barbaridad contra el pueblo afroamericano y la clase obrera entera de los Estados Unidos.

Los apoyantes de Pilgrim no aceptan esta injusticia sin luchar. El caso está siendo apelado. Los miembros familiares y los amigos de Pilgrim escribieron cartas al Director de Justicia Penal de New Jersey para quejarse de la manera en que Triarsi llevaba el juicio y para demandar que se lo quita del tribunal. Se hará una aplicación por una perdón del Gubernador de New Jersey.

La Organización del Pueblo para el Progreso (The People´s Organization for Progress), una organización de derechos humanos y civiles basado en New Jersey apoya la lucha de librar a Pilgrim. Personas que quieren expresarse sobre este caso pueden escribir a:

People’s Organization for Progress
PO Box 22505
Newark, NJ 07101

O se puede enviar cartas de exigir la justicia para Omar Pilgrim a:

Mr. Vaughn L. McKoy, Director of Criminal Justice
Hughes Justice Complex
25 Market St.
Trenton, NJ 08625 -0085